Ser niño en la actualidad

 Por la Mtra. Mónica Lorena Palafox Guarnero

Académico de Tiempo Universidad Iberoamericana Puebla

La infancia cuenta en México 2013

Lunes 21 de abril 2014

 

No es raro escuchar, comentarios sobre lo preocupante de la incidencia del consumo de drogas, la inestabilidad en las relaciones familiares, la falta de respeto por los derechos del otro, entre otros aspectos. Desafortunadamente no es más que el resultado de la falta de oportunidades, que los adultos de hoy, tuvieron en su infancia al negarles sus derechos a la alimentación, educación, servicios de salud.

Las experiencias que el niño vive durante la infancia, no son cuestionadas debido al tipo de pensamientos propios de la edad, pero si son aprendidas como creencias nucleares que orientan la forma de pensar, sentir y por ello el cómo actuar.

Esos primero años de la vida sientan las bases para entender el comportamiento futuro y los problemas que se habrán de enfrentar en las subsecuentes etapas.

Crecer significa cambiar constantemente en lo físico, en la forma de entender lo que nos rodea, expresar las emociones y cómo nos relacionamos con los otros. Dicho desarrollo se verá impactado por los rasgos innatos heredados de los progenitores, y el contexto social e histórico en el que nos desarrollamos.

Para un niño, el contexto inmediato es la familia, pero ésta se encuentra sujeto a influencias del vecindario, la comunidad y las oportunidades con las que cuenta. En los años recientes por diversas razones los hogares son multigeneracionales, pueden incluir dos progenitores, un solo padre, padrastros, hermanastros, abuelos, tíos, y los adultos pasan gran parte del tiempo fuera casa para tratar de cubrir las necesidades más básicas, por lo que el acompañamiento que se les proporciona, se limita a la repetición de patrones.

El niño depende física y emocionalmente de los adultos, pero en nuestro país, ser niña ya implica una desventaja, pero ser niña y tener una discapacidad, significa vivir en la marginación.

Niños y niñas tienen derechos, pero a 25 años de la convención de los derechos de los niños, esto no es una realidad.